No sabes cómo fue, pero sabes que fue con Nordés

Según nos habéis contado en redes sociales, Nordés ha estado presente en momentos muy especiales para vosotros, primeras citas, viajes, reuniones de amigos, incluso de luna de miel.

Estos días os hemos convocado a que nos descubrierais hasta dónde os conduce el sabor de Nordés. Y este viaje ha activado muchos aromas que nos llevan a vuestros recuerdos. ¿Quieres descubrirlos?

El poderoso influjo de la luna

A muchos los diferentes toques y matices de Nordés os han llevado a recordar las noches de verano, momentos en los que merece la pena disfrutar de su sabor bajo la luna o el cielo estrellado.

“A mí me transporta a una noche bajo las palmeras, con las estrellas brillando, el aroma de los espetos de sardinas asándose en el chiringuito y disfrutando de mi primera noche de las primeras vacaciones con mi chico, al borde del mar”, relata Ana. Elisa, nos regala un esbozo de poema: “Me transporta a una noche de verano, descalza sobre la hierba, sintiendo una brisa sobre mis dedos, contemplando la Luna, siempre acompañada…”.

De risas y de vida

Vuestras experiencias con Nordés van más allá, es el acompañante ideal para celebrar reuniones de amigos donde surgen charlas interminables, compartes formas de pensar y muchas risas. Eda explica que le lleva a “una larga sobremesa después de una comida con buenos amigos. Y Natalia relaciona Nordés con los amigos que duran toda la vida: le evoca “la juventud, los viajes infinitos con las amigas, las fiestas que íbamos una auténtica aventura”.

Placeres redescubiertos

Si hay algo que nos habéis demostrado es que la felicidad está en las pequeñas cosas. Planes donde el tiempo es realmente importante, tanto que hasta se detiene. Como esos atardeceres frente al mar que evoca Jairo “disfrutando de los pequeños placeres de la vida”. Es eso que Javi resume en algo tan sencillo como “un atardecer en un chiringuito de playa en El Palmar”.

Las verbenas y las fiestas de pueblo, una playa sin nombre en Grecia, un paseo por Doñana… Pequeños placeres que cobran una nueva dimensión cuando se asocian con un sabor que no sabes lo que es, pero sabes que es Nordés.

Pura poesía

No queremos ponernos medallas, pero ¡cuántos momentos románticos habéis celebrado con Nordés! Nos abruman vuestros testimonios. Como el de Manuel: “Me transporta al momento en que conocí al amor de mi vida, la que es hoy mujer, madre, amiga, amante y esposa: mi amor se llama Carmen”. Mamen nos escribe después de una cita muy especial. “Anoche tuve una primera cita (inesperada) con un chico estupendo y muy a tener en cuenta. Después de cenar fuimos a tomar algo y pidió Nordés. Yo no la había probado antes y me dio a beber de su copa… Hoy me encuentro con esto…. Creo en la casualidad”.

Auroras boreales como las de Sonia. Islas desiertas. O una montaña perdida rodeada de hielo, como el lugar imaginario que evoca Ángeles. ¿Y a ti, a dónde te transporta Nordés?