Hierbaluisa, el botánico con nombre de reina

¿Conoces a la reina de los botánicos? La hierbaluisa, bautizada así en honor a María Luisa de Parma, destila un suave aroma a limón y tiene una fascinante historia detrás.

La Aloysia citrodora, que no es un conjuro de Harry Potter sino su denominación científica en latín, la usaban las culturas originarias de América del Sur para elevar el ánimo y aromatizar sus alimentos. Le da una delicada e inconfundible nota cítrica a Nordés.

Cada botella de Nordés es fruto de la maceración de once elementos botánicos con la uva albariño. Seis de ellos son autóctonos de Galicia y cinco proceden de ultramar. La hierbaluisa crece hoy en los bosques gallegos, ayudada por nuestro clima templado, pero su origen se remonta a finales del siglo XVIII cuando empezó a llegar a España desde las Indias Occidentales en los barcos de exploración botánica.

 

La planta llegó a Cádiz desde el Virreinato del Perú

 

Los botánicos españoles decidieron bautizarla en 1797 con el nombre de María Luisa. Una de las versiones más extendidas es que la planta llegó a Cádiz procedente del Virreinato del Perú en un cargamento del botánico francés Joseph Dombey, a quien le confiscaron sus colecciones por las disputas que mantenían entonces España, Inglaterra y Francia por la propiedad de estos descubrimientos.

¿En quién se inspiraron los científicos del Real Jardín Botánico para ponerle ese nombre? En la reina María Luisa de Parma, la princesa italiana que se casó con Carlos IV. El nombre (Luisa es Aloysia en latín) se extendió también al portugués, donde se le denomina popularmente bela-luísa. En inglés es conocida como lemon verbena.

 

Un remedio natural para relajarse y conciliar el sueño

 

Esta planta aromática se utiliza en gastronomía por el aroma cítrico que aporta a los platos. Contiene melatonina, así que es un relajante natural y favorece notablemente el sueño. ¡Por si te quedaba alguna duda sobre las propiedades relajantes de Nordés!

Si pruebas Nordés y, al saborearlo, te evoca una ligera y agradable nota cítrica, piensa en cómo los cargamentos de hierbaluisa endulzaban y alegraban el viaje a la tripulación de los galeones que cruzaban el Atlántico en el siglo XVIII. ¡Cuando pidas Nordés, ya sabes todo lo que puedes contar a tus amigos!